Cómo pintar el cuadro de tu bicicleta

April, 13, 2012

Si tu bicicleta es tu compañera inseparable no cabe duda de que estarás dispuesto a proporcionarle todos los cuidados necesarios para que permanezca en todo momento como nueva. Y del mismo modo que la cuidas, debes plantearte la mejor manera de personalizarla para que la sientas no como un simple objeto, sino como una parte fundamental de tu tiempo de ocio.

La mejor manera de personalizar una bicicleta (como también lo es de personalizar cualquier tipo de objeto) es a través de la pintura. El color dependerá de tus gustos: un solo color, varios tonos, color discreto o llamativo, posibles letras o dibujos… eso corre de tu cuenta, tú eres quien debe elegir los colores que más se adapten a tu personalidad. Pero para cuando llegue la hora del trabajo, te proporcionamos unos sencillos consejos que te harán más fácil tu tarea.

En primer lugar tienes que desarmar la bicicleta para quedarte sólo con el cuadro. El segundo paso, muy importante, es que lijes el cuadro hasta eliminar en la medida de lo posible toda la pintura anterior y lo laves posteriormente, ya que sobre el material raspado tu trabajo te será más efectivo que sobre la pintura anterior.

A partir de aquí tu trabajo dependerá del tipo de pintura que vayas a utilizar. Lo más recomendable son los aerosoles o los compresores. En ambos casos deberás aplicar primero una capa de un color neutro, para cubrirla después con el color que hayas elegido. Dependiendo de la intensidad del color que desees, debes plantearte si basta con una sola capa o será necesaria alguna más. Por último con una capa transparente de laca que le proporcione brillo. Cuando hayas terminado con el cuadro, realiza la misma operación con las horquillas. Por supuesto, entre capa y capa es fundamental respetar bien los tiempos de secado de la pintura.

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