Bicicletas de trial

El biketrial, la denominación actual del trialsín -que viene de trial sin motor, pues como es lógico, las bicicletas trial no tienen motor- es una disciplina nacida entre Sabadell y Sant Feliu de Codines de la mano de Pere Pi, padre del legendario piloto Ot Pi (considerado por su trayectoria y palmarés, el mejor corredor de la historia de biketrial) y único piloto que ha conseguido ser campeón de España en tres especialidades diferentes: motocross, trial y velocidad.

En el aspecto técnico de las bicicletas trial son muy diferentes a las demás. Frecuentemente se fabrican sin diseñar el hueco o lugar que correspondería al sillín, ya que por el tipo de conducción y de competición, el piloto no necesita sentarse, lo que permite que las bicicletas trial puedan ser más ligeras y cómodas para los movimientos que necesita realizar el corredor. Los frenos de las bicicletas trial han de ser más eficaces que los de una normal, pues es de vital importancia que la rueda no se mueva al desplazarse por superficies quebradas o abruptas. Y lo mismo ocurre con las ruedas, que también tienen sus propias características, con mucha superficie (esta particularidad proporciona un mayor agarre y una menor presión). Asimismo, los valores de la transmisión de las bicicletas trial son más cortos que en la mayoría de las bicicletas. Esto es así porque para que las bicicletas trial puedan moverse a las bajas velocidades típicas de los triales, es necesario dotar al vehículo de una gran potencia y aceleración.

Las bicicletas trial están diseñadas de esta peculiar forma porque más tarde, en la competición, con ellas bajo los pies, se va a recorrer un número de secciones premarcadas (normalmente tres vueltas de siete secciones o bien dos vueltas de diez secciones), y el piloto que acumule la menor cantidad de puntos al final de la competición, será el que se lleve el gato al agua.