Bicicletas Segunda Mano

Si queremos mantener en buen estado las bicicletas, ya sean nuevas o bicicletas de segunda mano, es recomendable hacer una serie de operaciones con cierta asiduidad para que la bicicleta esté en las mejores condiciones y a siempre a punto.

Como es obvio, las piezas de las bicicletas segunda mano son más frágiles y quebradizas que las de las bicis nuevas, por lo que hay que ser muy cuidadoso a la hora de montarlas y desmontarlas. No debemos preocuparnos por romper algo, debemos tenerle respeto sí, pero si vamos con mimo no tiene por qué pasar absolutamente nada.

Hay algunos aspectos que indudablemente son fundamentales a la hora de alargar la vida útil de las bicicletas de segunda mano: no es conveniente transportar cosas pesadas ni llevar pasajeros, ya que las ruedas y el esqueleto podrían resultar dañados, poniendo en peligro nuestra integridad física.

Otro elemento importante en el mantenimiento de las bicicletas segunda mano es la lubricación. Si limpias y aplicas aceite periódicamente a la bici, podrás reducir de forma considerable el riesgo de averías. En las bicicletas en general, pero sobre todo en las bicicletas segunda mano, es de vital importancia lubricar muchos componentes (la cadena, la horquilla delantera, los ejes delanteros y traseros, etc.). Con el tiempo, las cadenas pierden el aceite que se les ha ido aplicando y se cubren de polvo. Si montas en bicicletas segunda mano con las cadenas secas, desgastarás más deprisa las propias cadenas, los piñones y los platos, y efectuar los cambios de velocidad te resultará más difícil. Todos estos inconvenientes pueden evitarse si las bicicletas segunda mano se limpian y se lubrican regularmente.

Para los ciclistas habituales, el mantenimiento de estas bicicletas segunda mano se limita a una vez cada 15 días en verano y a una vez por semana en invierno.